24 nov. 2014

Tacto

podrían los cuervos
 arrancarme los ojos
que yo conforme estaría
de recordar tu sonrisa

podría Dios aplastarme contra el suelo
romper  mis manos
 contra el cemento
y moler mis dientes contra el asfalto
que mis manos quemarían
contentas
por que ya te han tocado.