Cada vez que me enfrento a duelo con la temible hoja en blanco llueven en mí excusas, nubes de humo y trivialidades, charlas de clima y de almacén; palabras vagas en poemas al paso.
Por que no puedo escribir lo que en realidad yo quiero.
Lo hago en este preciso instante. No podría escribir tu nombre ni aunque viniera un ejército de golondrinas a picotearme la garganta. No estoy listo para eso, no quiero morir esta noche.
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18 jul 2015
4 sept 2014
8 jul 2014
La náusea y el vómito
¿Qué decir de la vida cuando a uno ya no le sorprende? Así transcurrían los días para el personaje único de este breve relato, que ya ni se asombraba de sentir el aroma tibio y agridulce de la muerte en cada esquina a la que llegaba, olvidando la vida atrás en cada paso.
Repetía el mismo tic tac el reloj de su vida, que volvía siempre a los doce números que habían de condenarlo para toda la eternidad, haciendo de su existencia un ciclo enfermizo que terminaba y empezaba sin cesar. Se acostumbró a que la rutinaria vida le desgastara la revolución, la sorpresa; le desgastara el hecho de quejarse, por que al fin, todo volvía a ser igual a la mañana siguiente. Se burlaba de él el pequeño reloj de muñeca que era verde y dorado y volvía y volvía a los mismos doce números de la condena, imitando al de su vida, al de su muerte y al de su destino.
Un día, el dorado y verdoso reloj se quedó sin vuelta y quedó atascado en el número doce. Ese día era gris para este personaje, y el tiempo y el sol quedaron inmóviles.
Al levantarse de su cama sintió la náusea que había de condenarlo por sesenta minutos iguales. Sentía que un estruendo rugía por su garganta intentando llegar a su boca para salir disparado con tanta furia al entorno gris que lo rodeaba desde su nacimiento.
Sintió un nudo abominable en el estómago y fue entonces que empezó la aliviadora pesadilla. Vomitó tanta pena, tanto asco acumulado, tantas palabras no dichas y tantas esperanzas despedazadas, que el parqué de la habitación quedó estropeado para siempre. Se había tragado la vida durante la vida entera. Casi que el corazón se le iba en el charco. Sentía que la bilis era la angustia y que sus ojos lloraban lágrimas que estaban acumuladas en los cristales de sus ojos durante años y años.
Estuvo durante toda esa hora infernal en posición fetal, amarrándose las rodillas, vomitando en su propio vómito hasta que por fin pudo sentirse libre de terrible y pesada agonía.
La manecilla horaria del reloj se posó en el número uno y fue ahí cuando recién pudo levantarse y limpiarse la boca con el puño sucio de la camiseta. Caminó como muerto hasta la cocina y se sirvió un vaso con agua. No dejó una sola gota. Volvió a mirar, como siempre, al mismo reloj.
-Llego tarde- murmuró.
Y el reloj volvió a girar y a girar.
Repetía el mismo tic tac el reloj de su vida, que volvía siempre a los doce números que habían de condenarlo para toda la eternidad, haciendo de su existencia un ciclo enfermizo que terminaba y empezaba sin cesar. Se acostumbró a que la rutinaria vida le desgastara la revolución, la sorpresa; le desgastara el hecho de quejarse, por que al fin, todo volvía a ser igual a la mañana siguiente. Se burlaba de él el pequeño reloj de muñeca que era verde y dorado y volvía y volvía a los mismos doce números de la condena, imitando al de su vida, al de su muerte y al de su destino.
Un día, el dorado y verdoso reloj se quedó sin vuelta y quedó atascado en el número doce. Ese día era gris para este personaje, y el tiempo y el sol quedaron inmóviles.
Al levantarse de su cama sintió la náusea que había de condenarlo por sesenta minutos iguales. Sentía que un estruendo rugía por su garganta intentando llegar a su boca para salir disparado con tanta furia al entorno gris que lo rodeaba desde su nacimiento.
Sintió un nudo abominable en el estómago y fue entonces que empezó la aliviadora pesadilla. Vomitó tanta pena, tanto asco acumulado, tantas palabras no dichas y tantas esperanzas despedazadas, que el parqué de la habitación quedó estropeado para siempre. Se había tragado la vida durante la vida entera. Casi que el corazón se le iba en el charco. Sentía que la bilis era la angustia y que sus ojos lloraban lágrimas que estaban acumuladas en los cristales de sus ojos durante años y años.
Estuvo durante toda esa hora infernal en posición fetal, amarrándose las rodillas, vomitando en su propio vómito hasta que por fin pudo sentirse libre de terrible y pesada agonía.
La manecilla horaria del reloj se posó en el número uno y fue ahí cuando recién pudo levantarse y limpiarse la boca con el puño sucio de la camiseta. Caminó como muerto hasta la cocina y se sirvió un vaso con agua. No dejó una sola gota. Volvió a mirar, como siempre, al mismo reloj.
-Llego tarde- murmuró.
Y el reloj volvió a girar y a girar.
16 may 2014
Zona de promesas
Cada persona es un aguantadero de recuerdos; un sin fin de historias prestadas. Aunque queramos llamarnos auténticos no somos más que un mar enorme hecho de ríos ajenos. Si Julieta fue a Roma y te contó Roma de izquierda a derecha, en algún momento seguramente hables de Roma como si hubieses ido con Julieta.
De pequeños somos esponjas que absorbemos lo malo y lo bueno. Siempre que en la escuela se ven chicos desastres, generalmente se le otorga la responsabilidad al aire que aspira en su casa. Yo de pequeña siempre fui media rara, pero bueno, vaya familia, como para no serlo. De mi hermano absorbí millones de cosas, entre ellas dos amores; el gran Velez Sarsfield y al grandísimo, Grandísimo con g mayúscula, Gustavo Cerati.
Supongo que conocerán la historia, pero un pequeño repaso no le hace mal a nadie; Gustavo Adrián Cerati fue parido en Buenos Aires casi con guitarra en mano. Músico, cantautor, compositor considerado de los más influyentes del rock iberoamericano y como un grande de la música argentina. Que tiene tantos.
La fama lo conoció al ser el vocalista, compositor y guitarrista de la banda Soda Stereo, exitosa por donde se la mire.
En la época donde no había internet y la música en una computadora era limitada, contaba con la disco grafía entera de Soda y ya con algunos CDS de él solista, luego de que se disolviera la banda, como por ejemplo el primero, Amor Amarillo. Recuerdo que era pequeña y ya sabía todas sus canciones y las cantaba y las compartía con mi hermano, era un amor enorme el que sentíamos por Cerati. No hay canción de él que no sepa, que no sienta.
Las veces que tuve el privilegio de ir a verlo lo hacía con mi hermano, era un pogo hermoso donde si bien había kilombo no había bardo y era un montón de gente del palo que se emocionaba tanto como uno al verlo en el escenario. Me acuerdo que mi hermano, que me llevaba más de dos cabezas, o tres, me abrazaba saltando para que no me golpearan ni me llevaran por delante. En otros no, claro, cuando era un poco más grande, pero igual lo vivíamos muy juntos. Eran momentos muy lindos. Creo que el último recital donde lo vi fue en Alcorta, si mal no recuerdo, hacía poco había fallecido la Negra Sosa. Cantó una canción en su memoria, de Soda Stereo, que hacía meses había regrabado con ella, Zona de promesas.
En fin. Ayer, quince de mayo, se conmemoraban cuatro años desde que Cerati está en trance. Un accidente cerebrovascular (ACV) lo dejó en coma y bajo respiración mecánica, luego de bajar del escenario en el último recital que brindó en Caracas, Venezuela.
Dentro del largo tratamiento millonario hubo muchos médicos que lo atendieron y lo siguen atendiendo, y en la última intervención quirúrgica uno de los facultativos dijo que "no volvería a ser el mismo".
Según uno de sus amigos, en una ocasión, el artista habría movido sus labios y su cabeza tras escuchar una de sus canciones propias.
Su mamá, Lilian Clark, hace cuatro años interminables que lo espera. Imagínense la desesperación y la tristeza de esa mujer y sus allegados; cuatro años en un sueño profundo sin mejoras ni bajas. Una pausa total. Un silencio abominable.
Ella, en la conmemoración de los cuatro años, dijo que por momentos sentía que su hijo, Gustavo, le agarraba la mano. Imagínense, otra vez, pero al revés, la esperanza. La esperanza, esa pequeña luz entre tanta espera. Tanta oscuridad. Hubo médicos que en su ocasión dijeron que esos "movimientos" no son más que reflejos del cuerpo en momentos casuales. Pero díganle a esa pobre madre que esa mano firme era un reflejo; que no era más que una ocurrencia tragicómica del destino, que no era una señal o un abrazo a la distancia.
Cada día de internación vale muchísima plata. Cada día de internación vale miles de lágrimas. Charly Alberti, compañero en Soda Stereo dijo, en estos días, que por momentos tenía ganas de darle una cachetada para que se despierte, otros; ganas de llorar. Hubo personas que opinaron que era mejor desconectarlo, y que siga finito a su muerte. Que ya no vale la pena. Que si despierta, sea ahora o en cuatro años más, va a ser una planta ya sin remedio ni vida. Pero para ellos hay una frase "todo lo que está enfermo, está con vida".
Otros, entre ellos, su madre, les vale más la esperanza, las ganas. Imagínense, otra vez, si ella llegara a decidir, tras la larga espera, desconectarlo; ¿no se ahogaría en preguntas que jamás tendrían solución?
"¿y si hubiera despertado? ¿y si fui yo quien lo mató? ¿y si hubiera esperado un poco más? ¿y si tan sólo mi bebé estaba durmiendo? ¿y si hubiera tenido solución? ¿y si ahora podría estar en mi regazo?
No se me ocurre qué es lo que pasa en la cabeza de Gustavo. No entiendo de medicina ni mucho menos de accidentes cerebrovasculares; pero sé que tampoco ni el más alto médico sabría decir si está muerto o está con vida; si está soñando o si está en pausa; si vale la pena o no, intentarlo.
Para mí, está imaginando canciones.
De pequeños somos esponjas que absorbemos lo malo y lo bueno. Siempre que en la escuela se ven chicos desastres, generalmente se le otorga la responsabilidad al aire que aspira en su casa. Yo de pequeña siempre fui media rara, pero bueno, vaya familia, como para no serlo. De mi hermano absorbí millones de cosas, entre ellas dos amores; el gran Velez Sarsfield y al grandísimo, Grandísimo con g mayúscula, Gustavo Cerati.
Supongo que conocerán la historia, pero un pequeño repaso no le hace mal a nadie; Gustavo Adrián Cerati fue parido en Buenos Aires casi con guitarra en mano. Músico, cantautor, compositor considerado de los más influyentes del rock iberoamericano y como un grande de la música argentina. Que tiene tantos.
La fama lo conoció al ser el vocalista, compositor y guitarrista de la banda Soda Stereo, exitosa por donde se la mire.
En la época donde no había internet y la música en una computadora era limitada, contaba con la disco grafía entera de Soda y ya con algunos CDS de él solista, luego de que se disolviera la banda, como por ejemplo el primero, Amor Amarillo. Recuerdo que era pequeña y ya sabía todas sus canciones y las cantaba y las compartía con mi hermano, era un amor enorme el que sentíamos por Cerati. No hay canción de él que no sepa, que no sienta.
Las veces que tuve el privilegio de ir a verlo lo hacía con mi hermano, era un pogo hermoso donde si bien había kilombo no había bardo y era un montón de gente del palo que se emocionaba tanto como uno al verlo en el escenario. Me acuerdo que mi hermano, que me llevaba más de dos cabezas, o tres, me abrazaba saltando para que no me golpearan ni me llevaran por delante. En otros no, claro, cuando era un poco más grande, pero igual lo vivíamos muy juntos. Eran momentos muy lindos. Creo que el último recital donde lo vi fue en Alcorta, si mal no recuerdo, hacía poco había fallecido la Negra Sosa. Cantó una canción en su memoria, de Soda Stereo, que hacía meses había regrabado con ella, Zona de promesas.
En fin. Ayer, quince de mayo, se conmemoraban cuatro años desde que Cerati está en trance. Un accidente cerebrovascular (ACV) lo dejó en coma y bajo respiración mecánica, luego de bajar del escenario en el último recital que brindó en Caracas, Venezuela.
Dentro del largo tratamiento millonario hubo muchos médicos que lo atendieron y lo siguen atendiendo, y en la última intervención quirúrgica uno de los facultativos dijo que "no volvería a ser el mismo".
Según uno de sus amigos, en una ocasión, el artista habría movido sus labios y su cabeza tras escuchar una de sus canciones propias.
Su mamá, Lilian Clark, hace cuatro años interminables que lo espera. Imagínense la desesperación y la tristeza de esa mujer y sus allegados; cuatro años en un sueño profundo sin mejoras ni bajas. Una pausa total. Un silencio abominable.
Ella, en la conmemoración de los cuatro años, dijo que por momentos sentía que su hijo, Gustavo, le agarraba la mano. Imagínense, otra vez, pero al revés, la esperanza. La esperanza, esa pequeña luz entre tanta espera. Tanta oscuridad. Hubo médicos que en su ocasión dijeron que esos "movimientos" no son más que reflejos del cuerpo en momentos casuales. Pero díganle a esa pobre madre que esa mano firme era un reflejo; que no era más que una ocurrencia tragicómica del destino, que no era una señal o un abrazo a la distancia.
Cada día de internación vale muchísima plata. Cada día de internación vale miles de lágrimas. Charly Alberti, compañero en Soda Stereo dijo, en estos días, que por momentos tenía ganas de darle una cachetada para que se despierte, otros; ganas de llorar. Hubo personas que opinaron que era mejor desconectarlo, y que siga finito a su muerte. Que ya no vale la pena. Que si despierta, sea ahora o en cuatro años más, va a ser una planta ya sin remedio ni vida. Pero para ellos hay una frase "todo lo que está enfermo, está con vida".
Otros, entre ellos, su madre, les vale más la esperanza, las ganas. Imagínense, otra vez, si ella llegara a decidir, tras la larga espera, desconectarlo; ¿no se ahogaría en preguntas que jamás tendrían solución?
"¿y si hubiera despertado? ¿y si fui yo quien lo mató? ¿y si hubiera esperado un poco más? ¿y si tan sólo mi bebé estaba durmiendo? ¿y si hubiera tenido solución? ¿y si ahora podría estar en mi regazo?
No se me ocurre qué es lo que pasa en la cabeza de Gustavo. No entiendo de medicina ni mucho menos de accidentes cerebrovasculares; pero sé que tampoco ni el más alto médico sabría decir si está muerto o está con vida; si está soñando o si está en pausa; si vale la pena o no, intentarlo.
Para mí, está imaginando canciones.
13 abr 2014
Cien años de soledad
Leí cosas que no tenía que leer. Si acaso usted es mujer, me entenderá. La intuición femenina funciona como los bigotes de un perro o un gato. Nunca falla. Por ende, eso que "leí" me arruinó el fin de semana, e hizo que fuera de esos dos días en la vida donde uno no tiene más que echarse a llorar y maldecir las lágrimas, que nunca secan, y las heridas, que siempre quedan abiertas.
Leer eso fue martillarme en la cabeza los defectos que tengo y que otra persona tiene como virtud.
En fin, no era lo personal lo que tenía ganas de comentar.
Destaco de toda esta mierda que siempre un libro te puede acompañar. Es increíble como uno cuando lee se encierra en una burbuja hermética y sólo sale para ir al baño, por la pava que chilla, o por que el perro te apoya la cabeza en el regazo. Para mimarlo, por que sabe que tenés ganas de mimar, o de ser mimado.
Hace 18 años que tenía postergado el hecho de leer el libro de García Marquez, Cien años de soledad.
Seguramente me atrapó el título por el simple hecho de estar a un paso de drogarme o echarme a dormir. Siempre me encantaron los relatos y las novelas que son del género literario del Realismo mágico, allí donde lo anormal para algunos sucede a la vuelta de la esquina y todos los personajes lo toman como un té más.
En una noche leí cien páginas en soledad. Me di cuenta de que cuando me siento así leo en voz alta, más aún cuando las palabras como rimas lo ameritan, para no sentirme tan sola.
Si alguno no lo leyó, que lo lea. Es precioso. Hasta ahora, de los mejores libros que leí.
Estoy en la parte donde Arcadio Buendía toma las riendas de Macondo.
Por los liberales.
Por la libertad.
Leer eso fue martillarme en la cabeza los defectos que tengo y que otra persona tiene como virtud.
En fin, no era lo personal lo que tenía ganas de comentar.
Destaco de toda esta mierda que siempre un libro te puede acompañar. Es increíble como uno cuando lee se encierra en una burbuja hermética y sólo sale para ir al baño, por la pava que chilla, o por que el perro te apoya la cabeza en el regazo. Para mimarlo, por que sabe que tenés ganas de mimar, o de ser mimado.
Hace 18 años que tenía postergado el hecho de leer el libro de García Marquez, Cien años de soledad.
Seguramente me atrapó el título por el simple hecho de estar a un paso de drogarme o echarme a dormir. Siempre me encantaron los relatos y las novelas que son del género literario del Realismo mágico, allí donde lo anormal para algunos sucede a la vuelta de la esquina y todos los personajes lo toman como un té más.
En una noche leí cien páginas en soledad. Me di cuenta de que cuando me siento así leo en voz alta, más aún cuando las palabras como rimas lo ameritan, para no sentirme tan sola.
Si alguno no lo leyó, que lo lea. Es precioso. Hasta ahora, de los mejores libros que leí.
Estoy en la parte donde Arcadio Buendía toma las riendas de Macondo.
Por los liberales.
Por la libertad.
25 jul 2013
demonios
me siento mal.
mal
mal
mal
podría haber sido un día cualquiera
pero los fantasmas de los sueños
provocan sensaciones
que no quedan en la almohada
mal
mal
mal
podría haber sido un día cualquiera
pero los fantasmas de los sueños
provocan sensaciones
que no quedan en la almohada
26 jun 2013
entender-me
más alla de mi indiscutible racha de mala muerte,
todo esto tiene que ver exclusivamente conmigo
conmigo y con mi forma de ver la vida
conmigo y mi forma de encarar el mundo
de mí y de las cosas que desconozco de mi persona.
de lo abominable que es mi sombra
de las consecuencias de mis actos
de vivir conmigo todos los días
termino siendo el monstruo que está bajo mi cama,
termino siendo mi miedo y causa de todo esto.
siento que todo va para donde tiene que ir
para la mierda
y por mi culpa.
quedándome con esta culpa tambien
todo esto tiene que ver exclusivamente conmigo
conmigo y con mi forma de ver la vida
conmigo y mi forma de encarar el mundo
de mí y de las cosas que desconozco de mi persona.
de lo abominable que es mi sombra
de las consecuencias de mis actos
de vivir conmigo todos los días
termino siendo el monstruo que está bajo mi cama,
termino siendo mi miedo y causa de todo esto.
siento que todo va para donde tiene que ir
para la mierda
y por mi culpa.
quedándome con esta culpa tambien
10 jun 2013
Canto de ballenas
Hay épocas en nuestras vidas donde todo remite a algo en particular. No importa a qué; es como si nos obsecionáramos, cuestionáramos ese "algo" y lo tengamos presente. Un mes te puede importar mucho tu peso, otro la pobreza en el mundo, el estar más cerca de tu mamá, o en que no te falte la droga para soportarla.
-
Recuerdo que no hace tanto estaba en una de esas noches de gran frio, puro zapping y mucho amor. En una de esas, me entretengo con una película genial que en realidad no recordaría bien cómo contarla, pero la recomendaría a cualquiera. Una escena muestra a un cirujano en medio de una operación, en total tranquilidad haciendo su trabajo. Al escuchar la música de fondo en la blanca habitación, la enfermera asistente le pregunta qué era ese ruido. El hombre le cuenta que es el sonido que emiten las ballenas, al comunicarse, o "cantar". Le explica que "está comprobado" que situan al cerebro en un estado de relajación.
La enfermera le pregunta, entre curiosa y burlona, si sabía decirle sobre qué cantaban las ballenas cuando lo hacían, pero él respondió de una manera genuina, para hacerla sentir ingenua.
-Sobre qué van a cantar? De lo mismo de que nosotros, del amor y esas cosas...
"te extraño".
blabla..
"yo más".
-
Hace una semana me pasó algo parecido, estaba en un domingo de esos que prendés la televisión por inercia pura para saber que vas a hacer zapping. Pero otra vez me pasó; caché una película que me llamó la atención por la calidad de la imagen y, obviamente, por Drew Barrymore.
En la película hace del personaje de la representante de GreenPeace en Alaska, donde se la ve afligida, entre una historia de amor, sus diferencias ideológicas con los medios de comunicación, las multinacionales, y su inmenso amor por las ballenas.
Una película muy linda y reflexiva por cierto.
-
Ayer estaba caminando con mi bellísimo novio y de pronto me dice que la que acababa de pasar era su ex. No me acuerdo qué dije, y listo.
Al ratito me cuenta que se enteró de que está trabajando en una radio, y yo le pregunté si eso era lo que siempre había querido hacer.
Y me contestó que no, que ella antes quería cuidar ballenas.
-
Hace media hora estaba mirando artículos pedorros en Terra y recordé unas tucas guardadas. Le mande la pipa y colgue con la música, eligiendo y viendo los videos. Cuando me dí cuenta no tenía más imaginación para eso y necesitaba escuchar algo. No sabía que, pero quería escuchar algo que me guste.
Y recordé lo del sonido de las ballenas.
Lo de la película.
Lo de su ex.
-
Y aquí estoy ahora, escribiendo en Blog y escuchando sonidos de ballenas.
Tranquila. Muy pancha.
3 abr 2013
des-ahogo
Me dí cuenta de que cada vez que me siento a escribir, explayo algo que, sinceramente, no venía tan al tema expresar.
En realidad si quisiera hacer notas/entradas dignas de un dios europeo debería andar con un mp3 con grabador a la hora de intentar (frustradísimamente) dormir. En ese lapso de 1 hora se me ocurren las mejores películas, entradas, diálogos y guiones que podría hacer un homo sapiens.
Pero, a decir verdad, lo único que me falta para no cuadrar con absolutamente más nada, es grabar lo que pienso
A todo esto...me había puesto a pensar. ¿Por qué siempre nos cuesta menos expresar las angustias que las felichidades? ¿Por qué tenemos mas adjetivos para contar nuestras tristezas que las razones de nuestras sonrisas?
Pasa tambien con las relaciones que tenemos en lo cotidiano de la vida; pesa más una mala accion que una buena, pesan más unas palabras feas que unas más bonitas.
En fin....el vaso medio vacío.
En realidad si quisiera hacer notas/entradas dignas de un dios europeo debería andar con un mp3 con grabador a la hora de intentar (frustradísimamente) dormir. En ese lapso de 1 hora se me ocurren las mejores películas, entradas, diálogos y guiones que podría hacer un homo sapiens.
Pero, a decir verdad, lo único que me falta para no cuadrar con absolutamente más nada, es grabar lo que pienso
A todo esto...me había puesto a pensar. ¿Por qué siempre nos cuesta menos expresar las angustias que las felichidades? ¿Por qué tenemos mas adjetivos para contar nuestras tristezas que las razones de nuestras sonrisas?
Pasa tambien con las relaciones que tenemos en lo cotidiano de la vida; pesa más una mala accion que una buena, pesan más unas palabras feas que unas más bonitas.
En fin....el vaso medio vacío.
13 mar 2013
Sueños
Desde hace un par de días me cuesta muchísimo dormir.
No puedo, no quiero, me da miedo. No puedo respirar.
La otra noche algo en particular me llamó la atención; soñé con una situación asfixiante, desarmante y dolorosa. Cuando tuve el momento para defenderme y decir "- Hola, no tengo por qué presenciar esto. Blablabla"
No pude.
Estaba afónica. No podía expresarme, estaba ahí como viviendo un infierno desde una silla de cine.
No puedo, no quiero, me da miedo. No puedo respirar.
La otra noche algo en particular me llamó la atención; soñé con una situación asfixiante, desarmante y dolorosa. Cuando tuve el momento para defenderme y decir "- Hola, no tengo por qué presenciar esto. Blablabla"
No pude.
Estaba afónica. No podía expresarme, estaba ahí como viviendo un infierno desde una silla de cine.
20 feb 2013
día redondo y aguado
" Con un corazón que no puede cumplir mas promesas ya..."
Una de sus mejores frases.
Listo.
Una de sus mejores frases.
Listo.
7 may 2012
31 mar 2012
21 mar 2012
20 mar 2012
14 jun 2011
Nunca errores, siempre aprendisajes.
Esas ganas de constantemente querer hacer las cosas bien, de que me salgan realmente como yo quiero. Esas dudas que intento minimizar y eliminar. Esas ganas de rajar los vidrios de la cobardía y hecharlos a volar. Esas insaciables ganas de crear mi mundo en buenas y sanas condiciones. Pero no, siempre fallo. Siempre algo en mi falla. Siempre hay algo que arruina esa montaña de naipes que psicológicamente me costó fomentar y mantener. Siempre hay algo, siempre me doy cuenta tarde. Pero tambien son asi las cosas de la vida, lamentablemente y a la vez, menos mal. Como dice el tatuaje de Rihanna "nunca errores, siempre aprendisajes" O algo asi.
22 ago 2010
¿resignacíón y aceptacion o sólamente un intento más de dejarte atrás?
ayer me acoste pensando y llegue a una conclusión, que se yo...hace cuatro meses que supuestamente tendría que haber dado vuelta la página y realmente no lo hice. Me hubiera encantado hacerlo, pero no pude.
De a ratitos me pongo a pensar y tengo como en los simpsons un Bart en cada hombro que me dice una cosa diferente. Uno, me dice 'deja la pc, y andá a buscarlo', y claro..me encantaría, la verdad que arrancarte un beso o verte haria que me vuelva la vida al cuerpo, pero no es tan fácil, cada día me convenso más de q estas lejos en tiempo y espacio a relación mía, y que tal vez...tal vez no me des la respuesta que espero. Obviamente que "no por miedo a errar vas a dejar de jugar" pero tengo miedo, te quiero y tengo MIEDO....
El otro Bart, un poco mas frio o con los pies sobre la tierra, dice 'boluda dejate de joder, agarra tus cosas y seguí', pero tampoco es fácil.... yo no soy facil, tengo un matete tremendo en la cabeza, hasta a veces pienso que pienso mas de lo normal, ja.
Pero me parece que estoy casi decidida a dejarte atras, y no, no soy la resentida que dice 'es un tarado', 'es un forr*' 'el se lo pierde, nadie lo va a querer como yo(que si lo dije)'...Que se yo, tal vez la minita esta que le anda dando vueltas sea mejor o tal vez la llegue a querer de la manera que el no me quizo. Tal vez sos o podrías ser muy feliz con ella....por que te lo re mereces, porque sos un flaco de los que no hay, porque sos todo lo que me encantaría tener al lado, un pibe...q c yo, apasionado, dulce, inteligente, pero bueno, si sos parte del pasado hay una razon por la cual no llegaste a presente...
en fin, te deseo lo mejor siempre, por que sos de los que faltan, y de lo que me falta...buena suerte y hasta luego, como diria calamaro..
y una vez me dijiste.."creo en los jazmines que un dios me bajó esa vez para poder conocerte como mujer"..
y alguna vez te dije.."voy pidiendo a tus ojos que hablen para oir q no mienten"..
y hoy te digo.."me queda el verso de aquel rocanrol"..
Gracias por haberme hecho sentir cosas TAN lindas( y lo seguis haciendo, ja).
De a ratitos me pongo a pensar y tengo como en los simpsons un Bart en cada hombro que me dice una cosa diferente. Uno, me dice 'deja la pc, y andá a buscarlo', y claro..me encantaría, la verdad que arrancarte un beso o verte haria que me vuelva la vida al cuerpo, pero no es tan fácil, cada día me convenso más de q estas lejos en tiempo y espacio a relación mía, y que tal vez...tal vez no me des la respuesta que espero. Obviamente que "no por miedo a errar vas a dejar de jugar" pero tengo miedo, te quiero y tengo MIEDO....
El otro Bart, un poco mas frio o con los pies sobre la tierra, dice 'boluda dejate de joder, agarra tus cosas y seguí', pero tampoco es fácil.... yo no soy facil, tengo un matete tremendo en la cabeza, hasta a veces pienso que pienso mas de lo normal, ja.
Pero me parece que estoy casi decidida a dejarte atras, y no, no soy la resentida que dice 'es un tarado', 'es un forr*' 'el se lo pierde, nadie lo va a querer como yo(que si lo dije)'...Que se yo, tal vez la minita esta que le anda dando vueltas sea mejor o tal vez la llegue a querer de la manera que el no me quizo. Tal vez sos o podrías ser muy feliz con ella....por que te lo re mereces, porque sos un flaco de los que no hay, porque sos todo lo que me encantaría tener al lado, un pibe...q c yo, apasionado, dulce, inteligente, pero bueno, si sos parte del pasado hay una razon por la cual no llegaste a presente...
en fin, te deseo lo mejor siempre, por que sos de los que faltan, y de lo que me falta...buena suerte y hasta luego, como diria calamaro..
y una vez me dijiste.."creo en los jazmines que un dios me bajó esa vez para poder conocerte como mujer"..
y alguna vez te dije.."voy pidiendo a tus ojos que hablen para oir q no mienten"..
y hoy te digo.."me queda el verso de aquel rocanrol"..
Gracias por haberme hecho sentir cosas TAN lindas( y lo seguis haciendo, ja).
No quiero que quieras estar lejos de mí....
Por más que conozca otro clavo, ése no va a sacar a éste.
Por más que me ría y me retuerza en el piso de gracia, me voy a volver a vos, como siempre, hasta siempre…
Por más que me olvide de la luna y mire al sol, siempre esa luz de noche va a quedar.
Por más que vacíe botellas en las resacas siempre te encuentro.
Por más que pruebe otras bocas siempre voy a recordar esa sonrisa infinita.
Por más manos que toque, tus caricias nene no voy a olvidar…
Por más abrazos que me den, nada se va comparar a lo que se siente estar enredada en tus brazos..
Por más que conozca otras camas, no vas a dejar de encabezar mis sueños…
Por más lindas que sean otras miradas, no van a ser tan profundas...
No te pido que dejes todo por mi amor….
No te pido que me dediques todo tu tiempo.
No te pido que sólo sea todo color rosa.
No te pido que bajes el sol o la luna…
No te pido que dejes a tus amigos por mi
No te pido que dejes un partido el domingo para estar conmigo.
No te pido que me lleves a comer afuera siempre ni un Roll Royce.
No te pido que cambies algo por mi..
Sólo que estés aca. Sólo que me dediques algo de tu tiempo, que haya altibajos, que estés acá, conmigo…No aguanto más. La verdad es que no aguanto más… No me aguanto más tampoco, escuchando Luis Fonsi o Alejandro Fernandez. No quiero que se me pianten más lagrimones. No quiero estar sensible todo el día, ni aburrir a la gente hablándole de vos. No quiero más enrriedos acá en el pecho cuando me entero cosas que no me gustan...No quiero poner más estados en este grupo tan bajones...No quiero verte con otra mujer que no sea yo. No quiero sentirme tan vacía. No quiero inventarme razones para olvidarte. No quiero ser el abismo que soy ahora.
No quiero que quieras estar lejos de mí…
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