27 dic. 2013

Magdalena melancolía

Lo habían matado, al tipo, como a un perro. 
El fue quien cruzó las vías, en el cruce del Oeste con el Este, pero  es que todo pasó rápido, salió así, por que  unos vagos le querían robar. El, pobre, siguió su instinto de correr. Pero el tren no iba a parar ni lo iba a ver, y el tampoco iba a sentarse a pensar. Buenas o malas decisiones, según la circunstancia.
Y hasta muerto seguía siendo humillado; le robaron las zapatillas al muerto, y éste murió descanzo.
Pero poco importaba, si eran Nike o eran truchas, después de eso. Sólo se respiraba su ausencia. 
Él murió, y Magdalena también. 
Toda esta pena por unas zapatillas.

Ella lo estaba esperando, iban a encontrarse en la esquina de su casa. Cuando se enteró...cuando se enteró el mundo se le destrozó, y quedó desnuda, frágil, en la oscuridad.
Magdalena lo quería mucho, lo quería tanto que nunca dejó de llorar. A veces lo trataba de ocultar, al pasar de los días, por que ella sabía que moría gente todo el tiempo. Y que la gente, que había rodeado hasta al final a esas personas, sigue de pie, atropellada, pero de pie. 
No entendía como todo era tan siniestro; aún los  papás de él  no caían y tenían que estar con papeles burocráticos, reconocimientos tortuosos, y lamentos por doquier. 
Y ella, pobrecita ella, que no quería saber nada de nada. No quería abrir los ojos ni un poquito. Que sólo quería despertar de la pesadilla, o si ésta fuera realidad, dormir para siempre un rato más.
Todos los 21, todos los días, ella recordaba. Y tenía miedo, le decía a su mamá, tenía miedo de que con el paso del tiempo se le olvide su cara. Tenía miedo de terminar creyendo que nunca existió. Tenía miedo de que todo sea tan cruel como a veces parece ser.



"La gran mayoría de los muertos no tienen verdad, reparación ni justicia. Así es la muerte, así los asesinos, así la vida"

8 comentarios:

  1. Porque una cosa es olvidar y otra perder la memoria.

    ResponderEliminar
  2. El dolor es proporcional al amor que se sentía por quien ya no está.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. qué buen texto el de tu introducción. que vivan los locos!

      Eliminar
    2. já, si se lo robé a don Unamuno perdido en una maraña de párrafos de un ensayo creo que se llama "Como escribir una novela " o algo así. Cómo encontrar un diamante en un manojo de piedras. Imperdible.

      Eliminar
  3. Un ser vivo encuentra la manera de hacer inmortal a aquel que quiso tanto. Estoy segura. De algún modo se logra.

    ResponderEliminar